De este lado del mundo nos recibió la primavera. Y del otro, nos despidió un flamante otoño. Por acá está ya casi terminando el día y por allá está comenzando la mañana de la misma fecha en el calendario.
Estamos en casa, en la de esta mitad del planeta. ;)
Nos tomamos un tiempito de descanso, desde nuestro regreso a Japón, para recuperarnos de tantas cosas lindas que vivimos en Buenos Aires. ♥
De a poquito vamos retomando el ritmo, de a poquito cada cosa va reencontrando su lugar.
Y de a poco, también, vamos a abrir esa valijita que trajimos de Argentina cargada de alegrías, recuerdos, anécdotas, regalitos, nuevos amigos, (re-)encuentros con personitas a quienes conocíamos a través de la virtualidad y al cruzarlas nos dimos cuenta de que eso pasa a ser un mínimo detalle cuando la conexión es a corazón abierto.
No alcanzarían todos los
GRACIAS del mundo para retribuir todo lo lindo que recibimos a través de
Kokoro ♥ en ese tiempo en Buenos Aires. En los
talleres de origami, en cada e-mail, en los mágicos encuentros, en los pliegues que acompañaron tantos
momentos y festejos especiales.
Por eso vamos a ir compartiendo, en próximos posts, ratitos de todo lo que vivimos por allá y nos llena de calor (y color) el alma. ♥
Mientras tanto, les acercamos una mirada a nuestra cotidianidad de un día en Japón
{en esta nota} de la linda
Revista Mots {No. 3}.
{Gracias a Luisina, a Vix y a Lu por invitarnos a escribirlo! ♥ }
Y no dejen de leer la preciosa
Editorial de este número de
Mots, porque cada palabra escrita por
Luisina nos hace recordar que, la mayoría de las veces, lo que realmente tiene importancia está mucho más cerca de lo que creemos.
En una simple elección: permitirnos descubrir, ser
y hacer eso que nos hace felices. :)
Que tengan una muy linda mitad de semana! ♥